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lunes, 23 de enero de 2017

Muere Ministro

Crecen las dudas y especulaciones en Brasil por la muerte del juez de la Corte a cargo del caso Odebrecht

Teori Zavascki debía analizar en febrero los testimonios de 77 ejecutivos de la empresa sobre la corrupción en Petrobras. Su hijo dijo que el magistrado había recibido amenazas
“El me comentó que estaba muy preocupado por la gravedad de las cosas de las que se había enterado a partir de las delaciones”, relató al diario Folha de Sao Paulo Francisco Zavascki. Hijo más joven de Teori, el juez de la Corte Suprema que manejaba la causa de Odebrecht en el Lava Jato, el joven admitió que había recibido “amenazas” por e-mail, por teléfono y por las redes sociales. El magistrado se aprestaba, precisamente, a homologar la próxima semana los testimonio de 77 ejecutivos de la constructora. Y sabía, a la perfección, que esto golpearía de lleno en la élite política brasileña, actual y pasada.
El terrible accidente del avión que lo transportaba de San Pablo a Paraty, ciudad del sur fluminense, frustró la difusión de esas grandes revelaciones. Sin esperar siquiera a la recuperación del cuerpo de Zavascki, cuyo entierro será hoy en Porto Alegre, el gobierno de Michel Temer comenzó a buscar su reemplazante. El propio presidente, quien asumió el comando del Planalto gracias al impeachment de Dilma Rousseff, recibió a un par de funcionarios que están en la lista de eventuales sustitutos. 
Rescate. Equipos especiales buscan restos del avión que cayó frente a las costas de Paraty, el jueves, donde murió el juez de la Corte de Brasil, Teori Zavascki. /REUTERS
Se reunió en la casa de gobierno de Brasilia con el ministro de Justicia Alexandre de Moraes. Y luego mantuvo una cita con la abogada general de la Unión, la ministra Gracie Mendonça. Pero la tabla de posibles candidatos es más extensa. Entre ellos figura el procurador Luiz Antonio Guimarães Marrey, aliado del canciller brasileño José Serra. Y se habla también de Antonio Cláudio Mariz de Oliveira, un jurista que no vaciló en cuestionar las delaciones premiadas por entender que forman parte de “una cultura punitiva que se adueñó del país”.
Si se concretara cualquiera de esas alternativas antes de pasado un mes, el juez nombrado por Temer heredaría la investigación del Lava Jato. Algunos periodistas brasileños, como Josias de Souza (del diario Folha) sostienen que Temer decidió evitar las sospechas que originaría ese procedimiento. Y dejará, según sus fuentes, que la elección del magistrado sobre quien recaiga la delicada tarea, correrá por cuenta de un sorteo entre los miembros del Supremo Tribunal. No deja de ser un dato central que Odebrecht haya firmado, este mismo viernes posterior a la muerte de Zavascki, un acuerdo con la justicia sobre cómo operaban las empresas del Lava Jato, en el desvío de fondos de Petrobras conseguidos por medio de sobrefacturaciones. Se menciona como dato que el monto de los emprendimientos en los que participó ese “club de constructoras” –un auténtico cartel sellado entre las más grandes- suma unos 20.000 millones de dólares, que fueron desembolsados a lo largo de una década (entre 2004 y 2014). En esa operatoria delictiva participaron a la par los “mayores partidos políticos de Brasil” y, según los medios locales, la aventura resultó en “el enriquecimiento ilícito de políticos y en la financiación irregular de sus campañas electorales”.
Lo cierto es que este viernes, Brasil entero fue tomado por las dudas. “¿Quién lo mató?”, se leía en las redes sociales. El traumático episodio llegó a los últimos rincones del país. Relatos más pormenorizados sobre la naturaleza del accidente aéreo revelan que la máquina cayó en medio de una nube de humo. En declaraciones a la revista Veja, de la editorial Abril, el barquero Celio de Araújo contó: “Vi al avión bajar cada vez más y de repente soltó una gigante bola de humo. Pasó por encima nuestro y fue perdiendo altura, inclinándose por el lado derecho al punto de chocar su ala derecha con el agua. Luego capotó”. El testigo directo de los acontecimiento indicó que “la lluvia, en aquel momento, no era tan fuerte. La caída de la aeronave no tuvo que ver con las condiciones climáticas”. Un relato idéntico recogió el diario Folha de Sao Paulo de un barquero llamado Pelé. “El declaró que había presenciado todo. Dijo que el avión había caído envuelto en una nube de humo blanco, que salía de su ala izquierda. Luego perdió el control”. La Fuerza Aérea brasileña logró rescatar un grabador de sonido (que no es una caja negra). El análisis de ese dispositivo permitirá tener una idea más fiel de lo ocurrido. Los expertos consultados por la prensa local indicaron que el avión es muy moderno, totalmente digitalizado y constituye la versión más sofisticada de ese modelo.