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lunes, 4 de mayo de 2015

Iquique

Ciudad de Iquique, Norte de Chile:

Iquique ha tenido 4 nombres diferentes a través del tiempo. En el siglo XVI se llamaba Puerto de Tarapacá; durante el siglo siguiente se le conoció por puerto de Ique – Ique; luego en el siglo XVIII se le llamó Nuestra Sra. De la Concepción de Iquey – que y finalmente a contar de la época salitrera en el siglo XIX recibió su denominación actual: 


IQUIQUE. Este nombre proviene del aimará Ique cuyo significado es “sueño” y “cama”. Según el profesor Lamagdelaine, los habitantes del altiplano y la pre cordillera sufrían las consecuencias del gran cambio de altitud entre sus aldeas y el puerto, que le originaba un incontenible deseo de dormir cuando llegaban a la costa y por ello emplearon este vocablo para identificar la zona. También existe otra versión según la cual Iquique significa “dormida en el camino”.
En sus inicios, Iquique era una caleta pesquera habitada por los changos y en la cual se explotaba también las guaneras de aves marinas en la antigua “Isleta de Iquique”. El movimiento portuario de la época estaba reducido al embarque de este guano en pequeños veleros.
Posteriormente empezaron a recalar embarcaciones provenientes de Chile, con productos tales como cebada, charqui, harina, frutas y otros para la región del interior. Hacia 1830 se empezó a producir lentamente el desarrollo de la industria salitrera en el Cantón de la Noria, zona ubicada a unos 40 kilómetros al interior de Iquique, con lo que se produjo también el aumento de la actividad portuaria, que cobró vigor con la adopción de la maquinaria a vapor para la explotación del salitre.
Iquique dejó de ser una caleta de pescadores, para transformarse en un pequeño puerto. Ya en 1828 el gobierno peruano había autorizado las exportaciones de salitre a través del puerto de Iquique, pero los buques debían recalar en Arica para ser despachados desde allí a sus puertos de destino. Dicha limitación fue levantada dos años mas tarde y los veleros de carga zarpaban directamente desde Iquique.
Entre los sectores de La Puntilla y El Morro, zona de la costa de la ciudad frente a la Isleta de Iquique se habían construido 19 muelles para el embarque del salitre.
Carlos Darwin que visitó el puerto en 1835 estimó en mil el número de sus habitantes. Posteriormente el censo de 1862 determinó una población de 2.485 personas, mientras que 10 años después arrojó una cifra de 5.088 habitantes.
En 1871 se inauguró el ferrocarril de Iquique a La Noria, reemplazando así a la carretera como medio de carga para el nitrato.

Con el inicio de la Guerra del Pacífico, la escuadra chilena sometió a bloqueo a los puertos de Arica e Iquique. El 21 de mayo de 1879 se produjo en la bahía de Iquique, enfrente de la isleta, un combate naval entre fuerzas acorazadas de la armada peruana (monitor Huáscar y fragata acorazada Independencia) y fuerzas chilenas (corbeta Esmeralda y goleta Covadonga), combate que pese a la pérdida de la Esmeralda, significó el triunfo de las armas chilenas al ser hundida también la Independencia, poniendo fin con ello a la posibilidad que el Perú dominase el mar. Luego de la campaña militar de Tarapacá que terminó con el éxito de las fuerzas chilenas, el 22 de Noviembre de 1879 las fuerzas peruanas de guarnición en Iquique hicieron abandono de la plaza. A partir de esas fechas la “isleta de Iquique” se denominó luego isla Serrano en recuerdo del oficial de la Esmeralda, don Ignacio Serrano Montaner.
Normalizadas las faenas mineras en las salitreras después de la ocupación chilena de Tarapacá, el gobierno fomentó la iniciativa privada transformando Iquique en la capital del salitre.
Hacia la última década del siglo XIX, el gobierno intentó el desarrollo de obras portuarias en Iquique con el objeto de facilitar la actividad del puerto. Para ello, se construyó un malecón y el molo de unión entre la isla Serrano y tierra firme. En 1912 Iquique era un puerto muy importante, ya que la actividad salitrera originaba un movimiento de 1.300.000 toneladas al año. La transferencia de carga se realizaba a través de los numerosos muelles particulares existentes y las condiciones de mar eran bastantes aceptables, ya que la isla Serrano protegía en parte las operaciones de las lanchas dedicadas a esas faenas.
No obstante la Primera Guerra Mundial puso de manifiesto la inminente decadencia del salitre. Hubo una grave crisis de post – guerra y aún cuando la actividad logró recuperarse, el salitre sintético empezó a desplazar definitivamente al nitrato natural, lo que repercutió también en la actividad portuaria de Iquique.
El año 1927 la Comisión de Puertos llamó a propuesta pública para la ejecución de las obras del Puerto Iquique, iniciándose en 1928 la construcción del puerto artificial. Las obras finalizaron en 1932, precisamente en medio de la gran crisis económica mundial que tuvo fuertes repercusiones en la industria del salitre, en ese momento la principal actividad económica.
Las obras consideraron la construcción de un Molo de Unión entre tierra firme y la Isla Serrano, un Molo de Abrigo de 864 mts. de longitud, con un malecón de atraque y la construcción de un Espigón de Atraque de 330/280 mts. de longitud con 100 mts. de ancho.
El nuevo puerto construido fue administrado por el Estado a través del “Servicio de Explotación de Puertos”, entidad creada para administrar en forma centralizada los diferentes puertos públicos, hasta que en 1960 fue creada la Empresa Portuaria de Chile (EMPORCHI) a cuya administración pasaron las instalaciones.
En diciembre de 1997 fue promulgada la Ley Nº 19.542 de “Modernización del Sector Portuario Estatal” que estableció la creación de empresas portuarias autónomas. Dentro de cuyo contexto, en abril de 1998 fue creada la Empresa Portuaria Iquique (EPI), continuadora legal de la ex EMPORCHI, la que dejó de existir en diciembre de dicho año.
Por su parte la ciudad de Iquique vivió diversas vicisitudes durante el pasado siglo, creciendo y decreciendo al compás del crecimiento económico debido a la explotación del salitre y a su posterior decadencia.
En los años sesenta, luego de una prolongada decadencia, la ciudad tuvo un nuevo despertar luego que el Estado fomentara el desarrollo de la actividad pesquera y de construcción de naves para la pesca en la ciudad. Esta actividad fue el principal sustento por casi veinte años hasta que a mediados de los años 70, con la creación de la zona Franca de Iquique (Zofri), ésta tuviese un nuevo impulso de desarrollo que perdura hasta la actualidad.
Capital de la región de Tarapacá, hoy con más de 200.000 habitantes, la ciudad de Iquique es una de las más prosperas y crecientes ciudades de Chile a lo que contribuye, también, las bondades de un clima propicio.
A las excepcionales condiciones climáticas y geográficas que rodean la ciudad con 200km de costa, se suma una temperatura media de 20º C, la posibilidad de hacer turismo de compras en la Zona Franca y disfrutar las comodidades de una bien equipada infraestructura turística en cuanto a hoteles, gastronomía internacional, transportes, paseos públicos y un moderno Casino de Juegos.
Siempre dentro de la provincia de Iquique, la presencia de centros de cultura andina, poblados indígenas, arqueología, oasis productores de frutos tropicales y termas medicinales, coronadas por la majestuosidad de la Cordillera de Los Andes hacen de Iquique un lugar muy atractivo para el turismo.

Se pueden distinguir en la ciudad dos sectores: uno pequeño, denominado Casco Viejo o Histórico y otro reciente y más amplio donde predominan los barrios residenciales y las industrias.