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viernes, 14 de agosto de 2015

DD.HH.

"CUANDO LA JUSTICIA DEJE DE SER JUSTICIA PARA UNOS POCOS Y SEA JUSTICIA PARA TODOS"

La izquierda se define a sí misma y define a la derecha. No importa si esa definición es incoherente, porque sólo a la izquierda le está permitido denunciar las incoherencias.

Si así no fuera, no hubiera subsistido por años la calificación ‘de derecha’ para fenómenos políticos tan opuestos como, por ejemplo, el nacionalsocialismo alemán -variante antidemocrática del socialismo, al fin, y exaltación extrema del Estado totalitario. Quien crea en la ortodoxia económica estará situado irremediablemente a la derecha y será considerado siempre un insensible. Aunque Lenin repetía a sus camaradas: “Los hechos económicos son testarudos”. Para ese imaginario creado por la izquierda no importa si esta persona, que adhiere a la libertad de mercado, dona su dinero para escuelas y hospitales. Nunca llegará a tener el reconocimiento del que goza el más mezquino y avaro de los socialistas, porque no es la virtud personal lo que interesa, sino sólo la posición política de cada uno respecto del papel del Estado. Pero el mundo ha cambiado, y el marxismo-leninismo se ha convertido en historia. Y a los llamados representantes de la izquierda boliviana, sólo les interesa el poder, el dinero y el beneficio personal. Y como la "legalidad vigente" es todo aquello que el gobierno quiera el trato que recibirán será, precisamente, tan poco afable y cordial como se desee. Todo esto acompañado de un gran programa de desarrollo de la "conciencia revolucionaria", que incluye escuelas de formación de cuadros de la revolución, "brigadas de corresponsabilidad ciudadana", grupos de autodefensa popular y otros, que probablemente no sean tampoco afables y cordiales con quienes no muestren conciencia revolucionaria. 
En fin, el debate sobre el cálculo económico en el socialismo se dio hace 80 años. Pese los sólidos argumentos de hubo que esperar otros 60 para que la realidad se hiciera evidente. Este socialismo del siglo XXI ( al que aun en 2008 adhieren gobiernos como el de Argentina y Venezuela ) no parece muy creativo, es igual que el anterior, o peor aun y seguramente cumpla su mismo destino.,salvo que medie el "prestamo por la paz,para que se pueda hacer una reorganizacio prolija de una nueva nacion)