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jueves, 27 de octubre de 2016

Elecciones en Chile

¿Quienes ganaron las elecciones de alcaldes y concejales en Chile?

Para San Agustín, la vida social se fundamenta en los instintos o impulsos primarios. La sociedad y el Estado son el producto de la industria humana, del esfuerzo humano, es un artefacto fabricado por el hombre. 
Mario Concha Vergara
El Estado no es consecuencia un pacto constitutivo pero sí  un pacto declarativo. Este pacto declarativo significa que todos los hombres, contribuyendo mediante el libre acuerdo de sus voluntades, van a declarar que previamente han existido unos impulsos sociales que hacen necesario la comunidad política y, como la sociedad política es humana, no está exenta de errores.
"Santo Tomás mantiene que el pueblo es el único que puede ordenar algo al bien común mediante la ley ya que el derecho de hacer leyes se encuentra en la base popular, aunque a veces transfiera el ejercicio de dicha facultad. Así pues, el pueblo es el agente primario del sistema político. Por tanto, según Santo Tomás la facultad legislativa es propia de la multitud, aunque esta puede trasladarla al príncipe. Ahora bien, Santo Tomás siempre que se refiere a la multitud, se refiere a la multitud libre".( Castellanos, Gonzalo Flores, Revista Arbil 97, 2012).
La población inscrita para votar en Chile en 2016 es de 14.121.316 personas y los votantes que ejercieron su voto fueron 4.931.041 con una participación equivalente al 35% lo que significa que ésta bajó en 7,6% respecto a la última elección presidencial. Si a estos 4.931.041 votantes  (o votos) les restamos 66.092 votos en blanco y 111.202 votos nulos, que totalizan 177.294, nuestro valor real en votos válidos emitidos se reduce a sólo 4.753.747 votos. En otras palabras los votos válidos se reduce a 33,66%, es decir, de cada 100 personas solo 33,6m hicieron valer su voto, lo cual, obviamente le quita representatividad a los políticos participantes en el proceso electoral.
Las lecturas que han hecho los medios de comunicación y los partidos políticos, tanto de derecha como de izquierda, así como el propio gobierno nacional son totalmente sesgadas, son irritantemente parcializadas para uno u otro lado, sin considerar la realidad del fenómeno electoral que ha ocurrido en Chile. Por ejemplo, la candidata Evelyn Mathei, de derecha, ganadora en la Comuna de Providencia del Gran Santiago, obtuvo 53,2%, lo cual usando la media nacional de votantes le daría solamente un apoyo equivalente a un 15% de su circunscripción; el alcalde reelegido de Recoleta (Santiago) Jadue, con aproximadamente un 45% del 28% de electores en su comuna estaría en realidad representando a 12,6% del electorado; el ganador de la alcaldía de Santiago, Alessandri,  obtuvo un cercano 14%, y así por el estilo.
 En otras palabras, sin realmente leemos con atención la votación de esta última elección, tanto de alcaldes como de concejales, tendríamos que muy pocos candidatos superaron la media de 15% de los votos de sus votantes registrados. Esto significa que los chilenos serán gobernados por alcaldes y alcaldesas, concejales y concejalas, que no los representan en absoluto. ¿Cuál es el mensaje que enviaron los votantes? El mensaje es muy claro, los votantes, en general están cansados de tanta corrupción, de la falta de gobernanza, de idoneidad, y del uso de los recursos del Estado para fines particulares. El Poder Judicial, no cumple idóneamente con sus tareas; el Congreso menos. Los congresistas tienen sueldos superlativos y, además, han recibido aportes financieros, muchos de ellos, de empresas creadas por la dictadura y han emitido boletas falsas lo que le ha costado miles de millones en recaudación al Servicio de Impuestos Internos; esto, el pueblo chileno lo ha tomado muy en cuenta.
 Santo Tomás mantiene que el pueblo es el único que puede ordenar algo al bien común mediante la ley ya que el derecho de hacer leyes se encuentra en la base popular, aunque a veces transfiera el ejercicio de dicha facultad, y si el pueblo se ha negado a transferir dicho derecho obviamente los "elegidos" no tienen representatividad popular pues estarían respaldados por unos pocos que no creen en que la probidad y ética de los políticos es necesaria, o que no están bien informados.
La prensa visual y escrita ha aprovechado la ocasión para desvirtuar el comportamiento electoral de los chilenos para lo cual dice "perdió la Nueva Mayoría" "ganó la oposición" con un gran festejo del ex Presidente Piñera que al parecer tampoco ha sabido leer los resultados o no quiere. ¿No se dan cuenta que los perdedores son los dos grupos políticos en pugna?
La presidenta Bachelet ha reaccionado de la misma manera; no ha entendido el fallo del pueblo. Su respuesta ha sido pedirle la renuncia a 8 subsecretarios y echarle la culpa a "la división de los partidos de la Nueva Mayoría". Hasta ahora no ha sido capaz, junto a su Gabinete de hacer una autocrítica del comportamiento popular y de los errores de su gobierno.

*El autor es Ph.D. en Comunicación