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jueves, 25 de junio de 2015

Chile 1 a 0

Isla fue de fantasía
El lateral volvió a recuperar su alto nivel justo cuando más lo necesitaba Sampaoli. Anoche pagó con un golazo.
C. Caamaño / 25/06/2015 - 00:54


Jorge Sampaoli lo esperó más de un año. Lo aguantó  incluso cuando más se le pedía un cambio en esa zona. Lo resguardó hasta en los momentos más duros, cuando no jugaba en Inglaterra. Confió como si se tratara de su propio hijo, imaginando que algún día despertaría de su letargo futbolístico.
Y un día Mauricio Isla, el personaje en cuestión, reapareció. Como si la máquina del tiempo hubiese puesto marcha atrás, el lateral volvió por sus fueros, como en la época de Marcelo Bielsa, con quien tuvo sus mejores pasajes en la Selección. Ante Uruguay, el Huaso no sólo fue el autor del gol de la clasificación a semifinales, un grito que se le venía negando en la Roja desde el 2 de septiembre de 2011. Además regaló una actuación digna del mejor especialista brasileño, los dueños mundiales de la banda.
Ya en la fase grupos, el jugador fue de los más regulares. No importó si arrancó como titular o como circunstancial carrilero. Bien físicamente, pero sobre todo mentalmente, Isla siempre se mostró como alternativa de ataque atractiva, mejorando un ítem en el que venía fallando casi siempre en el último año, que era el de la terminación de la jugada.
"Ha hecho una gran Copa América. Para mí, en los cuatro partidos fue importante. Me pone muy contento su recuperación y estas actuaciones que ha tenido", subrayó Sampaoli, sintiendo en parte como propio este nivel del jugador que pertenece a Juventus, pero que de algún modo sabe que estos partidos bien podrían llevarlo a un destino donde sepan valorarlo, como en la Roja.
En el primer tiempo corrió como nadie la franja derecha, dejando una carretera en cada arranque. Siempre se mostró como variante para Vargas y Vidal, quienes se movían preferentemente por el costado derecho. Si no fue más preponderante el lateral fue porque muchas veces no tenía tantas alternativas de pase o por la gran organización defensiva de Uruguay, que muchas veces acumulaba hasta siete hombres dentro de su área.
En el complemento, siguió buscando espacios pegado a la línea. Pero como no encontraba situaciones favorables para resolver, le hizo caso a Sampaoli y comenzó a aparecer como interno.
Así fue como quedó a tiro de gol, en el minuto 81, para escribir el final de esta historia feliz. Recibe de Valdivia y con un derechazo seco, batió a Muslera. Grito del alma, clasificación a semifinales y todo Chile intentando abrazarlo. Así lo soñó Sampaoli, para que todo terminara en la Isla de la Fantasía. 

Del Blog: CHÍ CHÍ CHÍ, LÉ LÉ, ¡VIVA CHILE!

¡Merecidamente!